viernes, 20 de mayo de 2011

El descanso

Coliffato después de tantas vicisitudes se dirigió a su departamento, por fin se había cerrado el caso, se acercó al refrigerador, sacó una cerveza y se dejó caer en el sillón. Sus pensamientos vagaron unos momentos, ¿qué hacía un argentino en España?, bueno es algo que nadie pudo descubrir realmente, esa incógnita me la guardo yo, todos saben que salí corriendo, huyendo de algo que me atormentaba, pero realmente nadie se enteró porqué, nadie averiguó porque Sosa terminó siendo el asesino cuando todo apuntaba a Greg...

Já, pobre María Fernanda, sus desmedida necesidad de poder, su odio hacia mí, la forma en que manipuló a nuestro buen amigo Quijano quién nunca pudo aceptar que se había enamorado de ella, bueno... yo siempre pensé en ella de manera no muy sana, la mujer estaba muy bien, caray, si alguien me hubiera puesto con ella en algún capítulo seguramente la hubiera gozado... no, mejor no, de ser así tal vez no hubiera llegado hasta el final, seguiré recordándola...

Tantos personajes que tuvieron su momento, cuantas historias contadas...

Si, fue una buena historia, con altas y bajas pero una buena historia.

Hey ustedes, si ustedes… que me dieron vida, muchas gracias, ha sido una grata experiencia haber formado parte de su imaginación.

Saludos y hasta luego

lunes, 17 de enero de 2011

Déjame

Déjame enamorarme de ti, como antaño, cortejándote, buscando tu mirada, acariciando tu mejilla.

Deja que me enamore de ti, llevándote flores al trabajo, con notas tiernas unas, picantes otras, con detalles ridículos y cursis, con chocolates y dulces, con susurros y silencios.

Deja que te enamore, con llamadas nocturnas y mariachis al pie de tu ventana, en lugares romántico y paseos a la luz de la luna.

Deja que te enamore, con flores, con canciones fresas, escribiéndote poemas.

Deja que te enamore, acompañándote a comprar lencería, a jugar en los vestidores, a escaparnos por los corredores.

Deja que te enamore, contándote secretos de mi vida y descubriéndote.

Deja que te enamore, llevándote al trabajo todas las mañanas y esperándote por las tardes.

Deja que te enamore, solo déjame, porque quiero amor que te enamores de mi…

Renuncia

Me Rindo,

Amor,

He esperado en vano la reacción a mi misiva anterior, he esperado que me comentes lo que con sentimiento puro y honesto plasme en esas hojas; sin embargo, no ha pasado nada, nos vemos como siempre, nos tratamos como siempre, me ilusiono como siempre y me lastimas como siempre…

Que frustrante es buscar sin éxito el modo de amarte, de entenderte, de procurarte, de estar contigo, que no hay anhelo más grande para mí que el estar contigo, que dolor, que angustia me invade cuando me acerco a ti sonriente y veo tu mirada desafiante, diciendo tanto que, aunque de tu voz no emane sonido alguno mis corazón lo escucha, lacerando mi alma y a la vez sintiéndome culpable de algo que no hice, o que hice como respuesta a tus ironías y en respuesta, cual venganza absurda lanzas la puya que toca mi alma y me derrumba.

Mi camino no tiene más alternativas, me encontré, en cada uno que intente seguir a un ser versuto, muy diferente al que conocí en mi juventud, el ser que ciegamente seguiría hasta el mismo inferno si él lo pidiera. Tristemente ese ser ya no siente lo mismo, aunque quiera verte como un hombre mas que se acercó a mi vida solo para dejar un mensaje y como tal se perdiera en el tiempo, en mi razón, en mi ser, en mi vano intento por albergar el sueño de ser amada por ti y solo por ti… me rindo, me desgarro las ropas y enfrento la realidad, el amor tiene un significado distinto para ti que para mi, para ti es control, sumisión, poder… para mi es entrega, tolerancia… no, no puedo continuar con este esfuerzo fútil.

Me rindo, renuncio a seguir buscando tu amor, a continuar con esta lucha de fuerzas desiguales, en esta guerra que nadie va a ganar y que al paso del tiempo tu recuerdo me llenará de tristeza, aunque no de olvido.

Esta vez no espero respuesta, ni intentes buscarme, mi renuncia es irrevocable.

martes, 23 de febrero de 2010

El

Hoy lo conocí, pasé a uno centímetros de él y me miró, estoy segura que logré llamar su atención, sin embargo no me dijo nada, me dio la impresión de que hoy si me hablaría, tengo semanas buscando la forma de acercarme a él, pero no lo consigo, lo he intentado todo, hoy cuide cada detalle, usé el vestido mas entallado y sensual que encontré, me esforcé por no verme común, el perfume, los tacones, pasé horas en le salón arreglándome las uñas y el cabello, ¿Qué tengo que hacer para que te des cuenta que existo?

Ayer fue una locura, no pude trabajar, estoy muy triste, las lagrimas amenazaron con brotar durante todo el día, no pude concentrarme, platiqué con Susana y Jovana, sus intentos por hacerme sentir mejor fueron en vano, me hundí en un litro de helado, cualquiera que me hubiera visto pensaría que fui a una fiesta de disfraces vestida de mapache, no sentí deseos ni de desmaquillarme, quiero dormir temprano, no se que tengo que hacer pero tengo que dejar de pensar en él.

Hoy me levanté temprano, bueno, de hecho tampoco pude pegar el ojo, esta vez no me esmeré en arreglarme, una chica mas en la gran ciudad, antier vestida para matar y mi víctima ni cuenta se dio, hoy vestida solo para trabajar, es raro, no lo vi, siempre pasa a la misma hora… Dios mío, ¿Qué hago?, pensando otra vez en él, ¡vamos ya déjalo!, no seas estúpida y sigue tu vida.

Llegué temprano a casa, no me pude concentrar, no sé que me pasa con él, hoy vinieron a verme mis amigas y las despaché, ni ánimos de hablar, mi corazón esta hecho pedazos, no hago mas que llorar, el amor es cruel, ¿porqué tuve que fijarme en él?, ese día me visitaron todos mis compañeros, mi gran escote era su mayor atracción, nunca había recibido tantas invitaciones para salir como ese día, pero con todos use la misma sonrisa forzada y una negativa, mi plan no estaba en ellos, de hecho mi plan se había hecho pedazos.

Son las 12 del día, no me levanté a trabajar, mi ánimo esta en el mínimo, me muevo por inercia, ayer no comí, ni cené, mi departamento esta tirado, me tropiezo con los zapatos regados de 3 días, no he hecho nada mas que conmiserarme, no sé donde vive, ni como se llama, me muero por buscarlo y darle un montón de bofetadas para hacer que me mire que se de cuenta que existo, que soy parte de él, pero no lo quiere ver. Siento que estoy muriendo…

Ella

Cuando te vi quise hablarte, pero mi voz se esfumó, ni siquiera sonidos guturales sin sentido salieron de mi garganta, mi mirada te siguió todo el trayecto, hasta que te perdí de vista, me sentí abrumado, quizá el hecho de reconocerte, no… realmente no te conozco, quisiera pero no…

Mi voz regreso con un tono apagado, como cuando tapas una bocina con una almohada para ahogar el sonido que es desagradable al oído, tardé unos segundos en recuperarme, de pronto, caí en la cuenta que me quedé a mitad de la calle, como esos personajes que imitan a las estatuas y que para asombro de varios permanecen quietos durante horas.

Traté de continuar mi día como si nada hubiera pasado, sin querer regresaba al momento justo en que perdí la postura, Dios, si mis compañeros me hubieran visto seguramente la expresión de mi rostro los hubiera impactado, de hecho, seguramente ni me hubieran reconocido, ¡que momento!, tengo que dejar de pensar en estupideces, hay mucho trabajo que hacer.

Ayer fue un martirio, la concentración no llegó, me perdí en la vorágine de mis mas excéntricas fantasías, perdí completamente el hilo de la realidad cotidiana, me sumergí en una mezcla viscosa de momentos sin sentido y sensaciones encontradas, era como si mis pensamientos se pelearan unos a otros para tomar la salida hacia el cerebro, ¿cerebro?, no, lo de ayer no puede llamarse sinapsis, seguramente sufrí una muerte cerebral, entre en un coma profundo en un punto intermedio entre la conciencia y la inconsciencia, ¡caray! ¿como explicarlo?...

Todo esto lo logró en unos segundos una mujer que seguramente no volveré a ver, sin embargo su perfume se incrustó en mis sentidos y no huelo nada mas, estoy a un paso de la locura, hoy no dormí su imagen abarca todo mi pensamiento, ni siquiera me sonrió, es mas, me ignoró, pasó a unos escasos centímetros de mi y como si no existiera. Siento que estoy muriendo…

jueves, 21 de enero de 2010

La Carta

Amor,

No tienes idea del trabajo que me ha costado sentarme ante esta máquina para poder comunicarme, poder decirte lo que no has querido escuchar o tal vez simplemente (como lo interpreto) no te interesa. Te amo, desde el mismo momento en que te conocí me vi abrumada por tu experiencia, que mas puede pedir una chica joven que idealiza al hombre que le ha enseñado tanto, que lo ve como a su mentor, ávida de conocerte, complacerte, en pocas palabras hacerte feliz.

Si... en mis locos devaneos me veía contigo, no entendía mi vida sin ti. Cada noche dormía pensando en ti y me levantaba soñando contigo, siempre te imaginé a mi lado, pero... te fuiste, me dejaste sola, perdida en una inmensidad que yo no conocía, el mundo se volvió hostil me dejaste marchitar, me dejaste...

Hoy, después de todos estos años... regresas y esperas encontrarme exactamente como me dejaste en el momento en que partiste; amor, eso no es posible, sigues tratando a la niña e ignoras a la mujer, quieres seguir enseñándome cuando... ya no puedes enseñarme mas, aprendí muchas cosas contigo y otras sin ti, de la manera mas dura, pero aprendí, ya no mas... por favor, sigues manejando mis sentimientos acorde a como me ves, o mas bien, como crees que me ves, mi vida, que ciego estas, en tu afán por mantener viva la imagen de esa dulce niña que te admiraba mas que a nadie y que se moría por complacerte, hoy esa niña solo vive en el pasado, ¿realmente es tan difícil darte cuenta? Que solo me estas mostrando que no has podido crecer, que la persona que me dejó en el pasado, en el presente me esta dando miedo, no me gusta lo que veo, no me gusta lo que siento, es como si mi alma amenazara con dejarme, es como perder el aliento cuando lo que quiero es mantenerlo, cuando lo que quiero es... tener el tuyo.

¿Porqué ese afán de someterme a tu voluntad?, ¿porqué ese afán de encontrarnos en una batalla de poder inútil? Donde nadie resultará ganador, solo nos dejará dolor y ese enorme amor que hoy nos sentimos se puede desvirtuar, destruir, corromper, lo que se construyó con tanto amor.
No me pidas ceder, no quiero tampoco que cedas tú, solo quiero que me quieras exactamente como soy, sin quitarme ni ponerme nada, simplemente trátame como la mujer que quieres, la mujer que amas, la mujer que maduró en tu ausencia, la mujer que se muere por vivir el resto de sus días contigo, pero a tu lado, no detrás de ti, no adelante.

Cariño mio, no me cuestiones, no me limites, dame ánimos, déjame seguir creciendo, dame tiempo de calidad, no el que te sobre, no me importa si es poco o mucho pero que sea mi tiempo, nuestro tiempo, que todo lo que hagas hoy signifique; "lo hicimos", "lo logramos", donde el ser entes individuales exista pero en plural, ya no hay mas yo o tu, solo nosotros, donde las decisiones que tengamos como pareja sean concensuadas. Quiero verte como mi alma gemela no como el tirano en el que te estas convirtiendo sin darte cuenta.

Que mas quisiera que poder anticiparme a tus deseos y que tu me dijeras las palabras que quiero oír. Que mas quisiera que no tuviera miedo de decir lo que pienso o siento con toda la libertad sabiendo que tal vez, solo tal vez, te pueda molestar.

No sabes la angustia que me da el tener deseos de oír tu voz y me hagas sentir inoportuna, no, no quiero que seas perfecto, no es eso lo quiero decir, quiero tener el poder de decir lo que siento sabiendo que te va a agradar, recibir y dar pequeños detalles que todo el tiempo digan simbólicamente "Te quiero", poder intercambiar miradas de complicidad o de deseos ocultos, que nuestros cuerpos entiendan el mismo lenguaje corporal y sean sensibles al tacto.

Si, quiero amarte con todo mi corazón, pero no atentando contra mi integridad, ni mi voluntad, por amor puedo ceder, pero jamás humillarme, no me verás nunca bajar la mirada, porque soy una mujer de principios y carácter, pero si, profundamente enamorada y dispuesta a poner de mi parte para que estemos juntos, no puedo hablar por ti, pero... ¿tu lo estas?

Siempre tuya...